El año 2025 no solo se convirtió en uno de los tres años más calurosos jamás registrados, sino que empató con 2023 como el segundo más cálido de la era instrumental. Según datos actualizados al 9 de diciembre de 2025 del Servicio de Cambio Climático Copernicus, la anomalía global de temperatura entre enero y noviembre fue de 0,60°C por encima del promedio 1991-2020 —equivalente a 1,48°C sobre los niveles preindustriales de 1850-1900. Esto no es un número abstracto. Es el calor que quemó bosques en Galicia, secó ríos en Andalucía y obligó a hospitales en Madrid a activar protocolos por golpes de calor. Y lo peor: aún falta un mes para cerrar el año.
El verano más caluroso de la historia en España
En España, el verano de 2025 (1 de junio al 31 de agosto) rompió todos los récords. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), confirmó que la temperatura media en la península alcanzó los 24,2°C, superando en 2,1°C la media histórica (1991-2020). Solo un décimo de grado separó a este verano del anterior récord, el de 2022. En ciudades como Sevilla o Córdoba, las máximas superaron los 45°C en más de 15 días. En el norte, donde no se esperaba tal extremo, Murcia y Valencia también batieron récords de calor nocturno. La gente no solo sudaba: los sistemas eléctricos se sobrecalentaron, los cultivos se arruinaron y los incendios forestales consumieron más de 80.000 hectáreas.
Un año de lluvias locas: cuando llueve, inunda; cuando no, se quema
La irregularidad fue tan extrema que parecía un juego de azar. En la estación meteorológica de Madrid Retiro, por ejemplo, se registraron 597 mm de precipitación hasta diciembre, frente a una media anual de 436 mm. Pero esa lluvia no cayó de forma equilibrada. Hubo episodios de tormentas que dejaron 120 mm en 24 horas en Valencia, causando inundaciones en barrios enteros y cortando carreteras. Luego, meses enteros sin una gota. En Castilla-La Mancha, los embalses llegaron al 30% de su capacidad. "Esto no es variabilidad climática", dijo una fuente interna de la AEMET. "Es radicalización. El clima ya no oscila: salta de un extremo al otro sin transición".
El Ártico arde y el sudeste asiático se hunde
El calor no se quedó en Europa. Noviembre de 2025 fue el tercer noviembre más caluroso a nivel global, con una temperatura media de superficie de 14,02°C. Las anomalías más brutales se registraron en el norte de Canadá, donde las temperaturas superaron los 20°C por encima de lo normal, y en el océano Ártico, donde el hielo marino alcanzó su menor extensión para esa época desde que se tienen registros. Al mismo tiempo, en el sudeste asiático, los ciclones tropicales Yagi y Koppu dejaron más de 1.200 muertos en Filipinas, Vietnam y Tailandia. Las inundaciones arrasaron ciudades enteras, y los cultivos de arroz —base alimentaria de 600 millones de personas— se perdieron por completo en zonas clave. "Estos eventos no son coincidencias", advirtió Burgess, vocero del Servicio de Cambio Climático Copernicus. "Son señales de un sistema que se desestabiliza. Y la única forma de frenarlo es reducir las emisiones. Ya".
La primera bofetada invernal llega… y no es lo que esperabas
Para el 11 de diciembre de 2025, una masa de aire polar de origen ártico se desplazó hacia Europa, trayendo consigo la primera "bofetada invernal" del año. Vientos del norte, con temperaturas bajo cero en las cumbres de los Pirineos y el Cantábrico, trajeron las primeras nevadas en cotas bajas —menos de 400 metros— en zonas donde no se veía nieve desde hace décadas. En León, Pamplona y Lugo, las carreteras se cerraron por hielo. Pero aquí está la paradoja: mientras el norte de España se congelaba, los modelos del Servicio de Cambio Climático Copernicus pronosticaban que el invierno 2025-2026 sería, en promedio, más cálido de lo normal en toda la península. ¿Por qué? Porque el fenómeno de La Niña, aunque débil, está alterando las corrientes en chorro, y Europa no escapa a ese caos global. Se esperan más de 160 mm de lluvia en algunas regiones en los próximos siete días, mientras que otras seguirán en sequía.
El umbral de 1,5°C ya está en la puerta
Lo más preocupante no es 2025 en sí, sino lo que representa. Según los cálculos del Servicio de Cambio Climático Copernicus, el promedio global de los años 2023, 2024 y 2025 probablemente superará los 1,5°C por encima de los niveles preindustriales por primera vez en la historia. Ese umbral no es un número mágico: es una línea roja científica que, si se cruza de forma sostenida, desencadena cambios irreversibles en los sistemas climáticos. Glaciares que se derriten sin retorno, arrecifes que mueren, y patrones de lluvia que se vuelven impredecibles. "Ya no se trata de si vamos a superarlo", dijo un climatólogo del Instituto de Geociencias de Madrid. "Se trata de cuánto tiempo vamos a estar por encima. Y eso depende de lo que hagamos en los próximos 18 meses".
Frequently Asked Questions
¿Por qué 2025 no supera a 2016 como el año más caluroso, si las temperaturas son tan altas?
Aunque 2025 empató con 2023 como segundo más cálido, 2016 sigue liderando por una pequeña ventaja de 0,07°C. Ese año tuvo un fuerte fenómeno El Niño, que sumó calor adicional al calentamiento global. En 2025, no hubo un El Niño tan intenso, pero las emisiones acumuladas de CO₂ y metano han alcanzado niveles sin precedentes. Es decir: el calor de hoy no depende tanto de fenómenos naturales como del daño acumulado por la actividad humana.
¿Cómo afecta esto a los agricultores españoles?
Los agricultores en España enfrentan una doble crisis: olas de calor que queman cultivos y lluvias torrenciales que arrastran tierras fértiles. En la Ribera del Duero, la cosecha de uvas se adelantó tres semanas, pero los vinos perdieron acidez. En Murcia, los cítricos sufrieron quemaduras solares. Y en Extremadura, los olivos no florecieron por la sequía prolongada. La media de pérdidas en el sector agrícola superó los 2.300 millones de euros en 2025, según la Confederación Hidrográfica del Guadiana.
¿Es cierto que las nevadas en cotas bajas son una señal de calentamiento global?
Sí, y es contraintuitivo. El calentamiento global altera las corrientes de aire, haciendo que masas de aire polar se desplacen más al sur en episodios extremos. Cuando el aire ártico se mueve hacia Europa, pero el suelo y el océano están más calientes, se generan contrastes violentos: nieve en zonas que nunca la vieron, pero luego un rápido deshielo. Es como si el clima tuviera convulsiones. No es frío más intenso: es inestabilidad.
¿Qué dice la Unión Europea sobre estos récords?
La Comisión Europea ha señalado que 2025 confirma que Europa no está en camino de cumplir sus metas de reducción de emisiones. A pesar de los compromisos del Pacto Verde, las emisiones de CO₂ en la UE solo cayeron un 1,2% en 2025, lejos del 5% anual necesario para limitar el calentamiento. La UE ahora presiona a los países miembros para acelerar la transición energética, pero sin un consenso político claro, los resultados siguen siendo insuficientes.
dez 11, 2025 — Gabriel Pereira diz :
Isso aqui não é coincidência, é castigo. A gente vive como se o planeta fosse um lixão infinito e agora o universo tá devolvendo o troco com juros. Quem achou que ia escapar por ser brasileiro tá enganado - o calor não pede passaporte.